Si eres el cuidador principal y notas que te duele la espalda o que no tienes la suficiente fuerza como para realizar traslados con seguridad a la persona dependiente a tu cargo, es hora de adquirir una grúa domiciliaria.

Antes de decidirte por una u otra, responde a las siguientes cuestiones porque te sacará de muchas dudas.

Cuidados para el cuidador
¿Para qué vas a utilizar la grúa?

¿Para qué vas a utilizar la grúa?

¿Para qué vas a utilizar la grúa? Está claro que todas sirven para realizar traslados, pero algunas en concreto, como las de bipedestación, sirven también para cambiar pañales.

¿Cuáles son las características del usuario? El grado de movilidad, su tono muscular, su peso… Las grúas domiciliarias soportan un peso mínimo de 130 kg aproximadamente, pero a partir de este peso podemos encontrar grúas que soporten incluso más de 300 Kg. Evidentemente, a mayor peso soportado, mayor tamaño de la grúa.

¿Qué espacio tienes para maniobrar? Si tienes una casa grande, con habitaciones despejadas, mucho mejor. Pero si el espacio es reducido, tendrás que escoger una grúa compacta.

GRÚAS DE BIPEDESTACIÓN.

También llamadas “cambia-pañales” porque son ideales para realizar esta tarea, ya que el arnés no estorba porque se encuentra en la parte superior del cuerpo porque se encuentra en los lumbares.

Estas grúas no están recomendadas para todos los usuarios porque deben de tener un mínimo tono muscular en las piernas y en el torso. Es decir, que aunque en todo momento va a estar sujeto y seguro, es necesario que pueda mantenerse de pie. Este tipo de grúa no eleva a la persona dependiente, sino que la incorpora, quedando de pie total o parcialmente. Un ejemplo es la Grúa de Bipedestación Way Up Blue.

GRÚAS DE BIPEDESTACIÓN.
GRÚA DE PERCHA

GRÚA DE PERCHA

Son las que se nos vienen a la mente cuando pensamos en una grúa domiciliaria: dos patas, un cuerpo y una percha de la que colgaremos las cintas del arnés.

El usuario, envuelto en el arnés, será izado por la grúa y el cuidador la moverá para trasladarlo a las distintas partes de la casa. Como por ejemplo la Grúa Birdie Compact. 

Si tenemos un espacio estrecho, usaremos una grúa compacta. Las dimensiones reducidas no están reñidas con la potencia, aunque nunca debemos perder de vista el peso que es capaz de soportar.

Si quieres guardar la grúa de percha una vez la hayamos utilizado, escoge una plegable o desmontable, las cuales se instalan en pocos minutos y sin herramientas.

GRÚAS DE TECHO

Si resulta que no tienes espacio disponible para que quepa una grúa o bien el ancho de la puerta te impide pasar por ellas, te recomendamos que utilices una grúa de techo porque no ocupan espacio. Un ejemplo de este tipo de grúa es la Grúa de techo RiseAtlas 450.

Para usarla, necesitarás instalar los carriles en el techo, marcando el recorrido de los sitios donde quieras acceder por toda la casa. Tiene muchas ventajas y entre ellas se encuentra la posibilidad de que sea el propio usuario el que se desplace por sí mismo, algo que no puede hacer con los otros tipos de grúas.

GRÚAS DE TECHO
GRÚAS ESPECIALES

GRÚAS ESPECIALES

Puede que no consigas decantarte por una grúa de percha o de bipedestación porque vas a darle uso a ambas. En ese caso, hay grúas híbridas, que te permiten montar y desmontar las distintas partes para tener las dos grúas en una, como la Grúa de Bipedestación 2 en 1.

Si la persona a nuestro cuidado tiene sobrepeso necesitaremos una grúa acorde a su talla. Son las llamas bariátricas.

GRÚAS DE PISCINA

También encontramos grúas de piscina, usadas exclusivamente para entrar y salir de la piscina. Un ejemplo es  el Ascensor Acuático METALU PK transportable.

GRÚAS DE PISCINA

 

Si aún tienes dudas sobre qué grúa más adecuada a vuestras necesidades, ponte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte y de asesorarte sin compromiso.

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