La silla para ducha Tarifa es una silla con ruedas, plegable y regulable en altura, pensada para ducharse sentado con seguridad y mover al usuario sin esfuerzo por la casa:
⬤ 4 ruedas giratorias y frenos en las 2 traseras para estabilidad en suelos mojados.
⬤ Plegado muy compacto (23 cm) para uso en espacios reducidos.
⬤ Regulable en altura del asiento (47-57 cm) y respaldo desmontable.
⬤ Peso máximo soportado: 110 kg.
entrega gratis (solo Península. Islas, consultar)
3 años (Servicio Post-venta)
este producto no admite devoluciones
Entrega de 24 a 72h Laborables para Península
Silla de baño ortopédica
Esta silla de baño se enmarca dentro de la categoría de silla ducha ortopedia: una ayuda técnica pensada para hacer accesible la ducha diaria a personas que, por edad, recuperación o discapacidad, no pueden ducharse de pie con seguridad. Es la versión con ruedas de una silla de ducha clásica, lo que añade una ventaja decisiva: permite una ducha accesible de verdad, acercando al usuario al plato sin que tenga que caminar por una zona húmeda.
Encaja bien para:
- Personas mayores con pérdida de equilibrio en la ducha.
- Movilidad reducida o discapacidad con necesidad de asistencia de cuidador.
- Convalecientes tras cirugía de cadera, rodilla o traumatismo, mientras dura la fase en la que no se puede cargar peso.
La estructura es de aluminio con recubrimiento en polvo, con alta resistencia a la corrosión: aguanta el contacto diario con agua y jabón sin oxidarse, algo clave en una silla que se va a mojar todos los días. El asiento tiene agujeros drenantes en toda su superficie, una apertura higiénica práctica que evita charcos bajo el usuario, mejora la limpieza y desinfección tras cada uso, y también facilita el aseo de la zona íntima durante la ducha.
*Recomendamos secar la parte interna de las ruedas después de su uso en la ducha.
Silla para baño de adulto
Diseñada como silla para ducha adulto mayor y también como solución de accesibilidad para adultos con discapacidad, cubre los perfiles que más la demandan:
- Personas mayores: se convierte en la silla de ducha con ruedas que permite mantener la rutina diaria de higiene sin exponer al usuario al riesgo de caída.
- Silla para ducha discapacitados y personas con movilidad muy reducida, donde el cuidador necesita desplazar al usuario hasta el baño sin levantarlo.
- Recuperación post-operatoria cuando la ducha de pie está contraindicada durante semanas.
En cuanto al asiento ergonómico, mide 40,5 × 41 cm y está a una altura regulable entre 47 y 57 cm gracias al ajuste de altura en las patas traseras. Los reposabrazos (separados 45,5 cm entre sí, a 18 cm sobre el asiento) funcionan como apoyo firme para sentarse, levantarse y mantener la postura estable durante la ducha.
Aunque no es un producto combinado de silla para ducha y wc, sí sirve como solución de transferencia cama a baño en el sentido práctico: acercas la silla a la habitación, sientas al usuario y lo desplazas rodando hasta el plato de ducha sin que tenga que andar por pasillos ni umbrales húmedos.
Especificaciones Técnicas
| Anchura asiento | 40.50 cm. |
| Profundidad asiento | 41 cm. |
| Ancho total: | 52 cm. |
| Ancho entre reposabrazos: | 45,50 cm. |
| Altura del asiento: | de 47 a 57 cm |
| Altura total: | de 94 a 104 cm |
| Profundidad total | 63 cm. |
| Altura de los reposabrazos | 18 cm. |
| Ancho entre las ruedas delanteras | 41 cm. |
| Ancho plegada: | 23 cm. |
| Peso soportado | 110 Kg. |
¿Esta silla de ducha con ruedas es plegable?
Sí, se pliega muy compacta (23 cm de ancho plegada), que es justo por lo que este modelo destaca frente a otras sillas de ducha con ruedas del mercado. Funciona tanto como silla rodable como, una vez cerrada, como asiento plegable ducha que cabe en cualquier hueco.
El plegado es muy sencillo:
- Baja el asiento hasta que quede perpendicular al respaldo.
- Mueve un lateral hacia delante y el otro hacia detrás, y el chasis se cierra solo.
- El respaldo es desmontable si quieres reducir aún más el volumen para transporte o almacenaje.
Con ese plegado, la silla se guarda detrás de una puerta, en el hueco entre la pared y la lavadora, o en el maletero de un coche para llevarla de viaje o a una segunda residencia. Eso la convierte en una de las opciones más prácticas para uso en espacios reducidos, como pisos pequeños donde no se puede tener una ayuda técnica permanentemente montada en el baño.
Los reposabrazos no son abatibles en este modelo concreto: la silla está pensada para que el usuario entre y salga por la parte delantera. Si necesitas transferencia lateral desde silla de ruedas o cama, valora un modelo con reposabrazos abatibles y reposapiés abatibles. Tampoco lleva cubeta orinal extraíble: para uso combinado como silla WC necesitarías un modelo 3 en 1 diferente.
¿Esta silla de ducha con reposabrazos se puede usar en cualquier baño?
Sí, siempre que el baño tenga plato de ducha (no bañera) y un mínimo de espacio de maniobra. Antes de comprar conviene medir tres cosas:
Ancho de la puerta del baño: la silla mide 52 cm de ancho total (23 cm plegada), así que pasa por puertas estándar de 70-80 cm sin problema. Si tu puerta es muy estrecha (60 cm), puedes entrar plegada y desplegarla dentro.
Espacio en el plato de ducha: con sus 52 × 63 cm, necesitas un plato que al menos le dé esa superficie. La versión plegable y la estructura estrecha la hacen apta como silla ruedas ducha estrecha, ideal para platos pequeños donde otras sillas no entran.
Tipo de suelo del baño: las ruedas funcionan bien sobre baldosas planas. En baños con desniveles marcados entre el suelo y el plato, hay que levantar ligeramente las ruedas para salvar el umbral.
Para mayor estabilidad en suelos mojados, la silla trabaja con los frenos accionados durante la ducha y con las ruedas desbloqueadas solo al moverla. No está pensada para uso sobre WC ni como silla de transferencia lateral.
¿Las ruedas de la silla se bloquean durante la ducha?
Sí. Las 2 ruedas traseras llevan freno y se accionan con el pie o con la mano desde la parte de atrás, para que el cuidador pueda activarlas de pie sin agacharse.
El procedimiento correcto antes de cada ducha:
- Coloca la silla centrada en el plato, con el respaldo contra la pared si el espacio lo permite.
- Acciona los dos frenos traseros hasta notar que las ruedas quedan bloqueadas.
- Comprueba aplicando un poco de peso lateral antes de sentar al usuario.
Las 4 ruedas son giratorias (giran 360°), lo que facilita las maniobras al entrar y salir del baño por el cuidador. Las dos delanteras no tienen freno porque basta con bloquear las traseras para que la silla quede inmovilizada.
Importante para alargar la vida útil: después de cada uso, seca la parte interna de las ruedas. Es un gesto de 30 segundos que evita que el agua acumulada ataque los rodamientos y que la silla empiece a perder suavidad al rodar.
Trusted Shops Reviews
Preferencias sobre cookies
