¿Alguna vez has oído hablar de «ortesis» y «prótesis» y te has preguntado cuál es la diferencia? ¡No te preocupes, no eres el único!
Estos dos términos suenan parecidos y a menudo se confunden, pero cada uno tiene un papel muy específico y fundamental en el campo de la ortopedia y en la vida de muchas personas.
En este post, vamos a contarte las diferencias entre ortesis y prótesis, y para ello te vamos a explicar de forma sencilla y clara qué es cada cosa, para qué sirven y cuándo se usan. ¡Empezamos!
¿Qué es una ortesis?
Imagina que tu cuerpo necesita una ayuda o un soporte extra para funcionar mejor. ¡Eso es una ortesis! Es una prenda o dispositivo que te ayuda a corregir, proteger o dar apoyo a alguna parte de tu cuerpo que lo necesita, sin reemplazarla. Desde plantillas hasta rodilleras, su misión es mejorar la calidad de vida.
¿Para qué sirve una ortesis?
Una ortesis tiene varios objetivos, todos ellos enfocados en mejorar la función y el bienestar de una parte de tu cuerpo. Principalmente, sirve para:
Corregir: Ya que ayuda a alinear o ajustar una parte del cuerpo que no está en la posición correcta, como una escoliosis leve o un pie plano.
Proteger: Ofrece estabilidad y soporte a una zona lesionada o débil, previniendo daños mayores o facilitando la recuperación. Por ejemplo, una muñequera para una torcedura.
Dar apoyo o estabilizar: Da apoyo a músculos o articulaciones débiles para que puedan realizar sus funciones con mayor facilidad y seguridad. Este sería el caso de una rodillera para artrosis.
Aliviar el dolor: Al estabilizar o corregir una postura, puede reducir la presión y, por lo tanto, el dolor en la zona afectada.
En definitiva, una ortesis es una herramienta que te acompaña para potenciar la capacidad de tu propio cuerpo y ayudarte a sentirte mejor. Las más comunes son las órtesis deportivas.

Tipos de ortesis más comunes
Hay una gran variedad de tipos de ortesis, diseñadas para distintas partes del cuerpo y necesidades. Aquí te dejamos algunos de los tipos más comunes que probablemente hayas visto o escuchado:
- Ortesis de miembro inferior: Son las que usamos en las piernas y pies. Aquí entran las famosas plantillas (para corregir la pisada), tobilleras (para esguinces o estabilidad), rodilleras (para lesiones o artrosis) y férulas de pie-tobillo (AFO) para problemas de movilidad.
- Ortesis de miembro superior: Estas son para brazos, manos y muñecas. Las muñequeras (para tendinitis o túnel carpiano), coderas (para epicondilitis o «codo de tenista») y férulas para dedos o manos (para fracturas o artritis) son las más frecuentes.
- Ortesis de columna (Tronco): Se usan para problemas de espalda. Los corsés lumbares (para dolores de espalda baja o hernias), fajas sacrolumbares y los corsés para escoliosis en niños y adolescentes son los más conocidos.
- Ortesis de cabeza y cuello: Aunque son menos comunes, incluyen los collarines cervicales (para latigazos o esguinces de cuello) o cascos ortopédicos para bebés con plagiocefalia (aplanamiento de la cabeza).
Como puedes ver, ¡hay una ortesis para casi cada parte del cuerpo que necesite un apoyo extra!
¿Qué es una prótesis?
Cuando una parte del cuerpo ya no está o no puede cumplir su función, entra en juego la prótesis. Podemos decir que es como una «sustituta» que toma el relevo de esa parte, ayudando a recuperar la funcionalidad y la estética. Las prótesis son verdaderas obras de ingeniería que permiten seguir adelante con el día a día.
¿Para qué sirve una prótesis?
La prótesis tiene una misión muy clara y fundamental: reemplazar una parte del cuerpo que falta o que ya no funciona. Su objetivo principal es restaurar la función, la forma y, en muchos casos, la estética de esa parte ausente.
Por ejemplo, si alguien ha perdido una pierna; una prótesis de pierna le permite volver a caminar, correr o simplemente ponerse de pie. Si es una mano, le ayuda a coger objetos.
En resumen, una prótesis sirve para que las personas puedan recuperar gran parte de la independencia y calidad de vida que tenían antes de la pérdida, permitiéndoles llevar a cabo actividades cotidianas que de otra forma serían imposibles.

Tipos de prótesis más comunes
De la misma forma que las órtesis, también hay una gran variedad de prótesis diseñadas para diferentes necesidades. Aquí te dejamos los tipos más comunes:
- Prótesis de miembro inferior: Son aquellas que reemplazan una parte de la pierna o el pie. Las más conocidas son las prótesis de pierna (para amputaciones por debajo o por encima de la rodilla), que permiten caminar, correr e incluso practicar deportes. También están las prótesis de pie y las prótesis de cadera (que se insertan quirúrgicamente para reemplazar la articulación).
- Prótesis de miembro superior: Estas prótesis son las que sustituyen una parte del brazo o la mano. Pueden ser desde una prótesis de mano muy estética hasta prótesis biomecánicas de brazo que se mueven con impulsos musculares, permitiendo una funcionalidad sorprendente.
- Prótesis faciales y maxilofaciales: Aunque menos conocidas, son muy importantes. Reemplazan partes de la cara, como ojos, narices u orejas que han sido perdidas por traumatismos o enfermedades, ayudando a restaurar la estética y la confianza.
- Prótesis mamarias: Usadas para reconstruir el pecho después de una mastectomía (extirpación de mama), pueden ser externas (se colocan dentro del sujetador) o internas (implantadas quirúrgicamente).
- Prótesis dentales: No pertenecen al ámbito de la ortopedia, pero al ser las más comunes, les hemos dejado un hueco en este post. Estas van desde coronas y puentes que reemplazan dientes individuales o varios, hasta las dentaduras completas que sustituyen todos los dientes. También están los implantes dentales, que se fijan al hueso.
La tecnología protésica ha avanzado muchísimo para ofrecer soluciones muy específicas y mejorar la vida de las personas.
Diferencias clave entre ortesis y prótesis
A continuación, te contamos cuáles son las diferencias clave entre ortesis y prótesis.
¿Cuáles son sus funciones principales?
- Ortesis: Su objetivo es asistir, apoyar, corregir o proteger una parte del cuerpo que ya existe y funciona, pero necesita ayuda extra. No la reemplaza.
- Prótesis: Su misión es reemplazar una parte del cuerpo que falta o que ha sido amputada, restaurando su función y, a menudo, su aspecto.
Según el estado de la parte del cuerpo:
- Ortesis: Se usa en una parte del cuerpo que está presente, pero necesita una mejora en su funcionamiento o soporte.
- Prótesis: Se utiliza cuando una parte del cuerpo está ausente o ha sido completamente reemplazada.
Ejemplos comunes:
- Ortesis: Rodilleras, plantillas, muñequeras, corsés para la espalda.
- Prótesis: Piernas artificiales, manos robóticas, dentaduras, ojos artificiales.
Esperamos que este post te haya ayudado a entender cuál es la diferencia entre ortesis y prótesis. Ambas son herramientas increíbles que, cada una a su manera, tienen un objetivo común: mejorar la calidad de vida y dar al paciente la libertad de moverse y vivir sin barreras.
Si tienes alguna duda más, ¡te leemos en comentarios!
¡Hasta la próxima semana!
